lunes, 22 de agosto de 2011

Del hechizado al animoso.

De como encontrar un paso entre los Austria y los Borbones:

De todos es sabido que Carlos II (El Hechizado) fue el último de la dinastía de Los Austrias en el trono español y que su sucesor fue Felipe V (El Animoso)

La relación familiar entre ambos era de tio-abuelo y sobrino-nieto y es aquí donde hay que buscar el pequeño puente de legitimidad para portar la corona entre una casa y la otra:

Felipe IV de Austria tuvo dos matrimonios, el primero con Isabel de Borbón, hija de Enrique IV de Francia del que nacieron siete hijos pero de los que solo dos alcanzaron la adolescencia: una mujer, María Teresa, la protagonista de este post y un varón, Baltasar Carlos, llamado a heredar la corona pero que moriría con 17 años, allá por 1646, falleciendo también Isabel poco después y dejando al Rey sin un varón al que dejar la corona.

En la búsqueda de un sucesor para el reino Felipe IV contrae un segundo matrimonio, esta vez con Mariana de Austria, la que estaba llamada a ser su nuera y con la que tendría cinco hijos, de los cuales, una vez mas, solo dos llegarían a adultos, la infanta Margarita Teresa y el futuro Carlos II (El Hechizado) del que ya sabemos que no hubo descendencia, por lo que la legitimidad pasaba en primer lugar a María Teresa y en segundo lugar a la infanta Margarita Teresa.

María Teresa (San Lorenzo de Escorial, 1638 - Versalles, 1683) se casó con Luis XIV de Francia (El Rey Sol) primo hermano suyo por partida doble, al que daría seis hijos antes de morir con tan solo 44 años de edad.

De los hijos de María y de Luis solo uno, llamado Luis y conocido como "El gran delfín", sobreviviría; en su nacimiento fue predicho que sería «hijo de un rey, padre de un rey, pero nunca rey».

Se casó con María Ana Cristina de Baviera con la que tuvo tres hijos, entre ellos a Felipe de Borbón que sería futuro Felipe V de España.



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